jueves, 8 de octubre de 2009

La amistad:
Vuestro amigo es a la medida de vuestras necesidades.
Él es el campo que sembráis con caríño y cosecháis con agradecimiento.
Es vuestra mesa y el fuego de vuestro hogar.
Pues vais a él con vuestra hambre y lo buscáis en procura de paz.
Cuando vuestro amigo manifiesta su pensamiento, no teméis el "no" de vuestra propia opinión, ni ocultáis el "sí".
Y cuando él se calla, vuestro corazón continúa escuchando a su corazón.
Porque en la amistad, todos los deseos, ideas, esperanzas, nacen y son compartidas sin palabras, en una alegría silenciosa.
Cuando os separéis de vuestro amigo, no os aflijáis.
Pues lo que amáis en él puede tornarse más claro en su ausencia, como para el alpinista aparece la montaña más clara, vista desde la planicie.
Y que no haya otra finalidad en la amistad que no sea la maduración del espíritu.
Pues el amor que procura otra cosa que no sea la revelación de su propio misterio no es amor, sino una red tendida, y sólo lo inútil será en ella atrapado.
Y que lo mejor de vosotros mismos sea para vuestro amigo.
Si él debe conocer el flujo de vuestra marea, conozca también su reflujo.
Pues, ¿qué será de vuestro amigo si sólo le buscáis para matar el tiempo?
Buscadle siempre para las horas vivas.
Pues el papel del amigo es el de henchir vuestras necesidades, y no vuestro vacío.
Y en la dulzura de la amistad, que haya risa y compartir de placeres.
Pues en el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su amanecer y halla su frescor.
"El Profeta", Gibran Khalil Gibran

2 comentarios:

  1. HOLA ALICIA
    DI QUE SI
    NO ME LO HE LEIDO ENTERO
    ¡ES QUE ES MUY LARGO!
    PERO VIVA ALICIA
    EN MI CASA ME LO LEERÉ

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